SR. CÓRDOBA.- Cuando transitamos la Ruta 56 debemos sufrir las inclemencias de su pavimento, el cual está salpicado de arreglos parciales con balasto, lo que hace que constantemente el auto deba subir y bajar pequeñas lomadas de tierra; con la consiguiente incomodidad y el peligro de perder el dominio del vehículo.

Por más que esto se extiende por toda la ruta, es notablemente mas frecuente en el trayecto desde el empalme con Ruta 7 hasta San Gabriel.

Existe una empresa privada encargada del mantenimiento, según rezan carteles en el comienzo y finalización de la ruta, pero es innegablemente el M.T.O.P el responsable del control del estado de las rutas por las cuales los contribuyentes pagamos.

Solicito que mis palabras se hagan llegar al Intendente Municipal, a la Comisión de Obras de la Junta Departamental, al Ministro de Trasporte y a los responsables de la empresa RUNDY S.A.