Sra.
Presidenta.
En
el año 2008 Casupá cumplirá sus primeros cien años
y la mayoría
de sus pobladores estamos mirando hacia atrás en el tiempo ya que honrando nuestro pasado poder cimentar
nuestro futuro.
Hablando
con Don Walter Machín, casupense estudioso del pasado de su
pueblo, me hizo llegar su inquietud sobre un olvido que lamentablemente se
ha mantenido en el tiempo con la primera persona que se afincó con su
familia en nuestro pueblo, el primer poblador de Casupá
no figura en»
el Nomenclátor de la Villa, a solicitarle que me ilustrara sobre el tema me envió esta nota
que quisiera compartir con Uds.
El primer poblador de Casupá (fundada en
1908, declarada pueblo el 18 de julio de 1924 y Villa el 5 de junio de 1956) fue
Don Nicomedes Santos Umpiérrez, nacido en costas
del arroyo Vejigas (Depto de Canelones) el 15 de setiembre de 1865. era hijo de Pedro Santos y Modesta Umpiérrez
y estaba casado
con Guadalupe Borges Rodríguez nacida en Fuerte Ventura, Islas Canarias el 13 de
agosto de 1863, hija de Agapito Borges y Martina Rodríguez.
Nicomedes y Guadalupe habían contraído matrimonio en la cuarta sección del entonces
denominado departamento de Minas el 31 de julio de 1891, y al llegar a
la naciente población tenían ya 13 hijos (Petrona,
Alejandrina,
Escolástico, Tomasa, Gregorio, Santiago, Severina, María, Modesta, Casildo,
Martina, Ramona y Julia) a los que se agregarían tres mas, ya en Casupá;
Flora, Juan y Pedro.
Si los fundadores de Casupá, los catalanes
Isidro Pons y Ramón Juani hubieran resuelto
buscar una familia que les pareciera apta para inaugurar el pueblo; difícilmente
habrían hallado una mas emblemática que los Santos Borges, que aportaron a la novel población
18 personas.
Arribaron a lo que es hoy
nuestra Villa el 15 de setiembre de 1908, entonces pueblo en formación,
cuyo plano había sido delineado seis meses antes por el Agrimensor Carlos Percovich;
provenían de la costa fíoridense del arroyo Casupá, en las
cercanías del paso "La Corriente". Se ubicaron en la acera Oeste de
la última cuadra al Norte de la calle Madrid, en el
padrón 213 de la manzana 31
Don
Nicomedes Santos era hijo de labriegos, y a labrar la tierra se dedicó en la cuarta
sección de Minas en sus primeros años de matrimonio. Pero una vez trasladado a la costa fíoridense, agregó a sus tareas de labranza el sacrificado trabajo de carretero fletero.
En su rústico, pero útil vehículo trajo la madera y la paja brava que
le habían
obsequiado sus vecinos de las costas del Casupá y
construyó su rancho en el terreno adquirido con el producto de la venta de sus
herramientas y de
sus animales (vacas lecheras, cerdos y ovinos). También en su carreta trajo su escaso moblaje y demás enseres; para luego
traer a su numerosa familia sin pensar,
probablemente en que estaba escribiendo la primera página en la historia de un pueblo.
Instalado en Casupá, Don Nicomedes se dedicó
a su carreta fletera, y su principal proveedor de trabajo fue el ladrillero Don Francisco Clavijo, que levantaba sus hornos en el campo que hoy ocupa
MEVIR III. Todos
los ladrillos
usados en la construcción del Templo Católico (inaugurado el 10 de setiembre de 1911)
los acarreó Don Nicomedes; al año siguiente llegaría su hermano Alejo con
otra carreta fletera.
Doña Guadalupe Borges de Santos era una mujer bastante instruida, dedicada lectora de
la Biblia, había adquirido sólidos conocimientos sobre el libro que es
emblema judeo-cristiano. Basándose en esos
conocimientos, en su sociabilidad y en su buen hablar, adherente a la Iglesia Católica,
apenas inaugurado el
templo fue una de las primeras catequistas.
Don Nicomedes Santos falleció en Casupá
el 25 de noviembre de 1922, mientras que Doña Guadalupe finalizó sus días en
Montevideo en 1927; los restos mortales de ambos, al igual que algunos de sus hijos están en
el cementerio
de nuestra villa.
Don
Nicomedes Santos no figura en el Nomenclátor de Casupá,
se inscribe
en la triste nómina de los olvidados; pero es quizás el nombre más entrañable para los
casupenses, el que mas afectuosamente anhelan ver en una calle del
pueblo.
Walter Machín Borges”
Solicito que mis
palabras pasen al Sr. Intendente, a la Comisión de Nomenclátor, a la Junta Local de
Casupá, a la Casa de la Cultura de Casupá, al Grupo Casupá 2005 y al
Sr. Walter Machín.